Guadalupe/2003

Annual theme: Una educación para la paz desde el punto de vista masónico

A:. L:. G:. D:. G:. A:. D:. U:.
R:. L:. S:. FRATERNIDAD Y UNIÓN Nº 50


CONFLICTOS, VIOLENCIA Y PAZ

La Orden Masónica es una institución esencialmente iniciática, ética, filosófica y racionalista, que persigue como objetivo superior el perfeccionamiento intelectual, espiritual y material del hombre y la sociedad en que vive. Combate las tiranías, los privilegios y la intolerancia y orienta a sus miembros hacia el logro de la justicia social, la defensa de los derechos humanos, el respeto a la naturaleza, por ende: la libertad, la igualdad y la fraternidad, configurando una mentalidad orientada a la construcción de una nueva sociedad, "Masónicamente deseable" en la que el hombre sea sujeto y objeto de su desarrollo, y tenga como meta la preservación de la paz a fin de que exista armonía universal.

Empero, no existe paz cuando hay violencia y no hay paz cuando en la vida social se origina la injusticia y la ausencia de libertad. En realidad la paz se desea y se busca incansablemente cuando se presentan los conflictos y las violencias. Los conflictos surgen cuando los objetivos e intereses de ambas partes son incompatibles, cuando se lucha por obtener valores, poder o recursos, es decir se quiere lograr bienes materiales y espirituales, uso del poder o posiciones sociales lo cual implica destrucción, daño, frustración o control de una parte a la otra.

La violencia es un modo de resolver conflictos, se caracteriza por el uso de la fuerza de una de las partes con el propósito de alcanzar poder, político, económico, cultural o social, para lograr bienes materiales, para atacar la libertad humana, para ejercer dominación, para alcanzar fines particulares. La violencia tiene múltiples manifestaciones: Cuando hay desocupación y desempleo; cuando hay hambre y enfermedades; cuando la calidad educativa es deficiente y el analfabetismo crece cada vez más; en la mortalidad infantil, en la prostitución y pornografía; en la quiebra de valores morales que contribuye al fortalecimiento de la delincuencia, la corrupción, el alcoholismo, la drogadicción; en la marginación, el abandono y la frustración de muchas personas, de muchos pueblos. Pero la violencia también se emplea en la defensa de la vida, de la libertad, de la dignidad o de la propiedad.

La paz es una forma de interpretar las relaciones sociales y una forma de resolver los conflictos que se presentan en la sociedad. Y cuando hablamos de conflictos, no nos referimos tan sólo al conflicto bélico sino también a la contraposición de intereses entre personas o grupos o las diferentes formas de entender el mundo. Nos referimos al conflicto como un hecho natural de las relaciones sociales por lo que la solución de estos conflictos no puede ser mediante la violencia pues estaríamos asegurando de forma permanente una sociedad violenta.

La paz empieza por el rechazo a la violencia como forma de solucionar los conflictos. Y para que esto pueda ser posible se debe dar un amplio consenso al respecto, es decir la paz se debe interiorizar culturalmente y esto supone erradicar la cultura de la guerra y la violencia como forma de resolver los problemas que genera el modelo de desarrollo actual. La cultura de la paz se centra sobre todo en los procesos y en los métodos para solucionar los problemas y esto supone generar las estructuras y mecanismos para que se pueda llevar a cabo.

En 1945, la comunidad internacional expresaba en la Carta de las Naciones Unidas su determinación de salvar las generaciones futuras del horror de la guerra. Ahora, en el 2003, apreciamos que aquella promesa fue solamente una ilusión y comprobamos que los conflictos armados siguen su escalada de terror y sufrimiento, siendo una de las experiencias más trágicas de la sociedad humana.

La Masonería, en general, debe preocuparse de lo señalado en la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos, celebrada en 1990, que surge a raíz de la emergencia del tema del conflicto armado como uno de los principales problemas que plantea poner la educación básica al alcance de todos, debido a la relación existente entre la disminución de la educación básica y los conflictos armados que participan en la quiebra general de la cohesión social.

Diversas iniciativas educativas, agrupadas bajo el título de "Educación para la Paz" contribuyen a la consolidación o la reconstrucción de la unidad o cohesión social. La Educación para la Paz intenta promover los conocimientos, las aptitudes, las actitudes y los valores necesarios para lograr un cambio a nivel intrapersonal, intergrupal, nacional o internacional.

LOS PILARES DE LA MASONERÍA
La Masonería, desde sus inicios, ha luchado por resolver los conflictos y desterrar la violencia a través de los 3 pilares que sostienen su verdadera y humanitaria misión para alcanzar la mayor perfección individual de sus miembros y de toda la humanidad. Nos referimos a la Libertad, Igualdad y Fraternidad.

"La LIBERTAD es la que se adquiere buscando la VERDAD y esforzándose sobre el camino de la virtud, o sea libertándose del error y de la ilusión y dominando las tendencias viciosas, hábitos negativos y pasiones destructivas." *

"La IGUALDAD es la que se realiza por medio de la escuadra y del nivel, es la que nos proporciona una justa y recta norma de conducta con todos nuestros semejantes, y nos asigna y nos hace ocupar el lugar que nos pertenece, en el edificio de la sociedad . . ." *

"La FRATERNIDAD es la relación que la Masonería establece entre sus miembros, como núcleo y ejemplo de la que debería existir entre todos los hombres." **

"La Masonería fomenta la caridad verdadera, la filantropía y demás virtudes morales y cívicas en los hombres de todas clases y condiciones, cualesquiera sean sus principios políticos o sus creencias religiosas; y como institución educativa y docente tiene que poner su principal ahínco en la liberación real y efectiva de la humanidad por el único y supremo medio existente para ello, que es la INSTRUCCIÓN y EDUCACIÓN acertada de los pueblos". ***

INSTITUCIÓN DOCENTE POR EXCELENCIA
En efecto, la Francmasonería es, en esencia, una institución eminentemente formadora, docente por excelencia, consagrada a través de los siglos a la noble y generosa tarea de plasmar un tipo ideal de hombre, culto, solidario, fraternal y tolerante, amante de la verdad, libre de prejuicios y dogmas. Este carácter docente que la distingue, le impone el deber de preocuparse de todo cuanto se dice relacionado con los procesos educativos y, sobre todo, entender con claridad el significado e importancia de la educación en el individuo y en la sociedad.
La docencia se imparte considerando principios que nos caractericen y nos individualicen, uno de ellos es la personalidad, que reconoce en el ser humano el atributo de la conciencia autónoma que no puede ni debe ser supeditada por nadie. De este principio de la personalidad emanan nuestros pilares fundamentales: libertad, igualdad y fraternidad. La solidaridad bien fundamentada, es prerrequisito para que la libertad e igualdad no se convierta en una ilusión utópica por lo tanto debemos perseverar en nuestros propósitos de autoformación, y labrar la piedra bruta a través de una docencia activa para luchar por la justicia, la paz y la solidaridad mundial.
Nuestra Institución tiene dentro de sus principios postulados y enseñanzas que constituyen parte esencial de su ideario moral y social, relacionados con la educación. "Enseñar al ignorante" es una obligación del Masón.
El Protocolo Adicional a la Convención Americana de Derechos Humanos, 1998, expresa en su contenido los derechos humanos, el pluralismo ideológico, las libertades fundamentales, la justicia y la paz. Convienen, asimismo, en que la educación debe capacitar a todas las personas para participar efectivamente en una sociedad democrática y pluralista, lograr una subsistencia digna, favorecer la comprensión, la tolerancia o la amistad entre todas las naciones y todos los grupos raciales, étnicos o religiosos y promover las actividades a favor del mantenimiento de la paz.
La EDUCACIÓN es un fenómeno social, político, cultural y moral que nace en la sociedad y se dinamiza y administra a través de las instituciones que están dentro de la realidad histórica; por tanto, es parte de esta realidad de la que recibe influencias y hacia la que proyecta inquietudes.
Ambas, la realidad histórica y la educación, forman un binomio que deben tender necesariamente hacia una cultura de paz mediante la proporción de la justicia, la libertad y la integración e incentivar en el sujeto de la educación, actitudes favorables hacia estos valores, y hacia todos los valores en general.
El libro "La Educación encierra un Tesoro", en su Capítulo IV establece los principios que servirán de sustento a la educación del siglo XXI. Estos principios son:
1. Aprender a conocer.- El Siglo XXI se caracterizará como el Siglo del Conocimiento.
2. Aprender a hacer.- Es fundamental que se asocie este pilar con el anterior, porque comprobamos la dolorosa realidad de que muchos conocimientos quedan en el plano conceptual y no se aplican jamás.
3. Aprender a vivir juntos.- En esta era del neoliberalismo y la economía de mercado se busca y aplaude la competición y el éxito que solo acentúan el individualismo y el egoísmo.
4. Aprender a ser.- Este principio nace en 1972, con la comisión E. FAURE para contrarrestar el sentido del valor material que se da al dinero, carros últimos modelos, residencias lujosas, joyas, viajes constantes en cruceros y otros.

La Masonería tiene la delicada tarea de saber cómo enseñar para que el sujeto ponga en práctica sus conocimientos. Sus miembros deben saber adaptar la enseñanza ubicándola al futuro mercado de trabajo, situación que no ocurre actualmente en muchos centros de estudios superiores que preparan a miles de jóvenes en carreras que no tienen opciones de colocación laboral. Los Masones deben ayudar a revertir esta situación fomentando el conocimiento de las diversas culturas nacionales y extranjeras, organizando la comunicación entre los grupos de diferentes etnias y religiones, estableciendo relaciones equitativas, formulando objetivos y proyectos comunes, de cooperación mutua.

Debemos contribuir a que se cumpla el objetivo esencial en todo proceso educativo que es el desarrollo integral del ser humano, para que se realice plenamente en lo social y también en su individualidad creativa y también debemos reconocer los principios de la Moderna Pedagogía a fin de encausar debidamente el proceso de la educación
La obra La Educación encierra un tesoro considera que los contenidos tienen que fomentar el deseo de aprender, el ansia y la alegría de conocer, por lo tanto, el afán y las posibilidades de acceder más tarde a la educación durante toda la vida.

Frente a los problemas globales surge la clarinada de alerta, pues muchos países del mundo están renovando sus planes y programas educativos porque aspiran a tener el modelo del ser humano dueño de una personalidad integral y portadora de los más elevados valores y principios, que sean capaces de competir ante los retos que depara el mundo del Siglo XXI, siendo los principales el desarrollo de actividades por la paz mundial y el fortalecimiento de la democracia.

Es así como algunos países y organismos internacionales están trabajando en la consecución de la paz mundial de diversas maneras. Educando para la Paz y la Democracia es un documento informativo presentado por la Unidad para la Promoción de la Democracia de la Secretaría General de la OEA. En este documento se expone que en los países de América el desarrollo de una significativa cultura política democrática no se ha consolidado en forma definitiva por la serie de amenazas que atentan contra la paz como la corrupción, el narcotráfico, la violencia, el terrorismo, la marginación y los persistentes niveles críticos de pobreza, los cuales ponen en peligro los logros alcanzados en los últimos 20 años.

Todo ello y mucho más en diferentes aspectos y cantidades lo realiza silenciosamente la masonería, que es una institución que se dedica al bien por el bien mismo, sin temor a las persecuciones y sacrificios; practica la moral más pura porque no impone sus creencias a nadie y porque respeta la libertad a que tiene derecho cada ser viviente y porque sabe que cada ser humano tiene una guía innata que es la conciencia y también una jueza innata que es la inteligencia; es el lazo de unión de todos los hombres de buena voluntad que estrecha en un abrazo fraternal a todos.

El Masón establece que toda religión, toda filosofía, todo principio es bueno cuando tiende a mejorar, moralizar y perfeccionar al hombre, pero es malo en cuanto se convierte en un medio para explotar la ignorancia humana, respeta las leyes convencionales y, sobre todo, respeta la ley ideal escrita en el corazón de los hombres de bien; ama la paz, rechaza toda explotación del hombre por el hombre; por ello está en contra de la violencia y la intolerancia, males que se están acentuando en muchos países.

EDUCACIÓN PARA LA PAZ
La educación para la paz debe estar presente en el desarrollo de la personalidad, como proceso continuo y permanente para enseñar a "aprender a vivir en la no violencia" y que confía en la creación de ámbitos de justicia, de respeto, de tolerancia y felicidad gradualmente más amplios. Diríamos que educativamente pretendemos un proceso de enseñanza aprendizaje de la cultura de la paz, que implica una ética personal y social fundamentada en la convivencia en libertad, igualdad y fraternidad, es decir, una convivencia plenamente democrática.

La educación para la paz debe hacerse presente en los currículos y de hecho, todas las comunidades educativas se esfuerzan por integrar elementos pacificadores en su desarrollo. Las comunidades educativas como mediadoras de valores sociales, deben comprometerse en actuaciones que refuercen la propia autoestima de forma que los individuos sean conscientes de sus limitaciones. A la vez que tomen decisiones autónomas y acertadas, a fin de superar con optimismo sus posibles dificultades.
El hombre para conseguir una sociedad en paz, como rasgo distintivo de la especie humana tiene inteligencia. Inteligencia que nos permitiría comprender y reflexionar sobre la realidad que nos rodea desde una perspectiva global, además de comunicamos, asociarnos y utilizar la libertad para crear y construir una sociedad mejor. También es cierto que la inteligencia se puede utilizar para todo lo contrario pero sería una inteligencia mal entendida en cuanto estas actuaciones van en contra del progreso de la misma humanidad.

La construcción de una cultura de la paz es un proceso lento que supone un cambio de mentalidad individual y colectiva. En este cambio la educación tiene un papel importante en tanto que incide desde las aulas en la construcción de los valores de los que serán futuros ciudadanos y esto permite una evolución del pensamiento social. Se trata de generar una conciencia colectiva sobre la necesidad de una cultura de la paz enraizada en la sociedad con tanta fuerza que no deje lugar a la violencia.

La educación en legislación humanitaria, se propone formar ciudadanos bien informados y responsables, dotados de la capacidad de observar las situaciones conflictivas en su propio país y en el exterior, con sentido humanitario y de una disposición a ponerse al servicio de la comunidad o a implicarse en otras formas de movilización destinadas a proteger la vida y promover las actividades humanitarias. El papel potencial de la educación en legislación humanitaria puede contribuir a la creación de las condiciones que conducen a la paz.

Los Masones tenemos la obligación de ayudar a las personas a: Amarse plenamente, tener confianza y seguridad en sí mismos, tener paz espiritual, respetar las diferentes opiniones y diferentes culturas, comprender a los discapacitados y tratarlos con dignidad, adquirir la capacidad de hablar, escuchar, escribir y buscar información, lograr la capacidad de tener un pensamiento crítico y de resolver problemas.

La paz y la comprensión entre los hombres y los pueblos, pueden resumir la aspiración y sueño permanente que la Orden Masónica ha tenido a través de su historia. Paz en la conciencia de cada uno, paz en el hogar, paz en el trabajo, paz en la comunidad, paz entre los pueblos, paz entre las naciones y lo que es más importante, la paz interna del hombre.

Nosotros los Masones tenemos nuestros principios y normas morales que funcionan como leyes en defensa del derecho a la vida, el derecho a ser protegido de las torturas o de los tratos degradantes, luchamos contra la esclavitud y toda forma de servidumbre, clamamos para que todo proceso en lo penal o en lo civil sea justo, todo ello encuadrado dentro de los derechos humanos cuyas leyes se complementan con la legislación humanitaria internacional, ya que tienen el mismo objetivo que es el de brindar protección a todo individuo.

"La educación en legislación humanitaria puede ayudar a reconstruir o consolidar la cohesión social y ejercer un efecto pacificador indirecto en situaciones de aguda tensión social y política, además de contribuir al desarrollo de la responsabilidad individual y de la solidaridad". *

La Masonería en general, llámese mixta, masculina o femenina, conoce la historia mundial especialmente de las sociedades americanas en donde campean todo tipo de violencia debido a la delincuencia generalizada, corrupción, terrorismo, abuso de poder, violación de los derechos humanos, injusticia social, marginación cultural y toda suerte de atropellos.
La violencia es perturbadora del espíritu y también lo es la insensibilidad de conciencia de muchos americanos. Lo espantoso es que muchas veces la violencia genera la pérdida de vidas humanas; en realidad, lo espantoso es que el hombre pierde la conciencia de la responsabilidad que le toca asumir. Para superar la crisis de valores se requiere que cada sociedad trabaje sus propias estrategias educativas que puedan ser encaminadas a la creación de una cultura de paz que afirme el valor de la vida humana por sobre cualquier tipo de poder, sea este político, económico o cultural.

La educación para la paz debe asentarse en una base sólida y realista. El camino es un proceso mixto de creación de conciencia individual y social, junto con los cambios de estructuras sociales, económicas, políticas y culturales se podrá avanzar en la construcción de la cultura de la paz. Mencionaremos algunos de los principios de la educación para la paz:
" Educar para la paz supone enseñar y aprender a resolver los conflictos. El conflicto está presente de forma permanente en nuestra sociedad como manifestación de la diversidad de intereses y cosmovisiones. No hay soluciones mágicas pero hay mecanismos para resolver los conflictos de forma diferente y que forma parte de la cultura de la paz:
o Desarrollo de una justicia nacional e internacional
o Control y autocontrol de la agresividad.
o Diálogo, negociación o mediación sin que obligatoriamente haya de haber vencedores y vencidos.
o Estrategias y técnicas didácticas para educar en el aula.
" Educar para la paz es una forma particular de educar en valores. Cuando educamos, consciente o inconscientemente estamos transmitiendo una escala de valores. Educar conscientemente para la paz supone ayudar a construir unos valores y actitudes determinados tales como la justicia, libertad, cooperación, respeto, solidaridad, la actitud crítica, el compromiso, la autonomía, el diálogo, la participación. Al mismo tiempo se cuestionan los valores que son contrarios a la paz como la discriminación, la intolerancia, la violencia, el etnocentrismo, la indiferencia, el conformismo.
" Educar para la paz es una educación desde y para la acción. Se trata de participar en la construcción de la paz, como un proceso permanente.
" Educar para la paz desde el currículo escolar, implica darle una dimensión transversal de forma que afecte a todos los contenidos de todas las áreas o disciplinas que se estudian pero también a la metodología y organización del centro. Esta habrá de establecer los mecanismos que la favorezcan.
" Asimismo, podemos decir que metodológicamente se debería intervenir desde los diferentes ámbitos de influencia (escuela, medios de comunicación, ONG, movimientos asociativos, familias, etc..) para :
o Proporcionar situaciones que favorezcan la autoestima como base importante de las relaciones personales y sociales.
o Proporcionar situaciones que favorezcan la comunicación y convivencia con el interior y el exterior de los contextos.
o Participar en celebraciones y actos relacionados con la paz y solidaridad.
o Crear climas democráticos en las aulas, centros y otros contextos de relación.
o Fomentar la comprensión de los puntos de vista del prójimo.
o Concienciar y difundir las normas de convivencia.
o Fomentar el trabajo en grupo y los proyectos colectivos.
o Utilizar técnicas de reflexión y desarrollo moral.

Siendo la Masonería, en su verdadera esencia tradicional y universal, una Escuela Iniciática, o sea, un centro destinado al aprendizaje, al ejercicio y al magisterio de la verdad y de la virtud, es natural que imparta instrucción educativa. Cuando los objetivos son claros, los estudiosos sólo tendrán que ver el proceso de aprendizaje interior para reflejarlo en una conducta particular propia de un Masón, porque van a ser los profanos los que aprendan de esta filosofía de vida que emana de un iniciado; por lo tanto, el proceso de educación masónica es tácita, ya que sólo refleja en su conducta criterios armoniosos de libertad, igualdad y fraternidad. Creemos que existe en el ser humano un sentido moral natural para discernir lo que le conviene o no; que la calidad moral de las personas dependen de las buenas costumbres y de una educación que enseñe la importancia que existe en la consecuencia de los actos.
La ética es entonces, la respuesta a la pregunta que todos nos formulamos sobre la acertada o incorrecta (buena o mala) que es nuestra conducta en base a principios y normas morales que ordenan el bien y prohíben el mal.
No olvidemos que la Masonería es la entidad más sublime que ha conocido la humanidad, es una asociación fraternal que agrupa a todos los seres humanos que se sienten unidos por el vínculo de la solidaridad, resultante de los principios del Amor a la Humanidad y a la Verdad, integrada por hombres y mujeres libres de sanos principios, que desean su propia superación material y espiritual, practican las virtudes morales y sociales, evitando los vicios en sus diversas manifestaciones, combatiendo la explotación del hombre por el hombre, los privilegios y la intolerancia y propagando e inculcando la virtud con el ejemplo y la docencia.

La Masonería es guía y camino que conduce a la Humanidad por el sendero de la Paz, de la armonía y de la convivencia fraterna. Va al encuentro de la luz y de la verdad divina, es consolidación de la libertad, la igualdad y la fraternidad; es una obra universal, filantrópica y moral que desarrolla la tolerancia, extinguiendo odios de raza, religión y otros intereses. Somos llamados a promover la transformación no sólo del continente americano sino de todos los países del mundo, enseñando a los pueblos sobre las exigencias que deben desarrollar para el logro de su bienestar.
EL TEMPLO DEL REY SALOMÓN O CIUDAD DE LA PAZ, ES LA MÁS EXCELSA EXPRESIÓN DE ALEGORÍA A LA PAZ, CONSTRUIDA EN JERUSALÉN POR EL REY SALOMÓN QUE QUIERE DECIR "EL PRÍNCIPE DE LA PAZ".

CONCLUSIÓN
Actualmente, diversas sociedades del mundo entero se debate en una escalada de violencia, debido a la delincuencia generalizada, corrupción, terrorismo, abuso del poder, violación de los derechos humanos, injusticia social, marginación cultural, entre otros males.
La violencia es perturbadora del espíritu por tanto, se requiere la concepción de una estrategia educativa para la paz, que se oriente a la creación de sociedades en donde cada individuo pueda desarrollar plenamente sus potencialidades y donde se afirme el valor de la vida humana por sobre cualquier tipo de poder, sea esta político, económico, religioso o cultural.
La Framasoneria, tiene el imperioso deber de estar presente en todos los asuntos que se relacionen con el bienestar general de la humanidad, siempre lo ha estado, pero ahora se requiere que intervenga con una convicción más fuerte, debido a las declaraciones de guerras que todavía subsisten poniendo en riesgo la supervivencia en el Planeta Tierra.
Es desde esta perspectiva, que el sentido del valor moral de una educación para la paz - desde el punto de visto Masónico - se debe enfrentar y rechazar toda suerte de dominación y de injusticia social. Más bien debe tender a buscar o crear un proyecto de sociedad, construido en base a nuestros pilares de libertad, igualdad y fraternidad. Todos los Masones hombres y mujeres, debe incentivar en el ser humano la elección de la no violencia como medio para resolver sus conflictos y deben orientar a la humanidad hacia una sólida formación en valores que posibiliten una convivencia en armonía y paz permanente.
Además es un desafío Masónico el construir un modelo educativo holístico que aproveche el inmenso potencial de a tecnología para enriquecer el aprendizaje y se pueda contrarrestar los efectos negativos de todos los problemas globales que están aquejando al siglo XXI; por tanto, la educación para la paz debe preparar a los educandos en casi todas las ramas del saber a fin de que haga frente a las demandas cambiantes que signan a nuestra época.
QUE SEA LA MASONERIA GUIA DE LA HUMANIDAD POR EL SENDERO DE LA PAZ, DE LA ARMONIA Y DE LA CONVIVENCIA FRATERNA.

BIBLIOGRAFÍA
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GRAN LOGIA MIXTA DE CHILE. Ritual de Compañero.
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